En este capítulo de Contacto se reveló un escandaloso secreto. Miles de familias ariqueñas de escasos recursos fueron instaladas a partir de 1992, en forma irregular, prácticamente encima de una montaña de material de desecho mineral, altamente tóxico.
Hoy los propios pobladores, sus hijos e incluso nietos sufren lo que, según varios expertos, son los efectos de esta contaminación. Abortos inexplicables, malformaciones congénitas, cánceres y molestias permanentes, parecen ser el sello de quienes se sienten ignorados y olvidados.
El programa descubrió testimonios y pruebas documentales que confirman que, pese a que las autoridades han insistido por más de una década que el problema está solucionado, persisten en el lugar altos grados de contaminación por metales pesados. Si bien a esta comunidad se le conoce como las familias del plomo, la investigación periodística consiguió estudios de la propia autoridad de salud e independientes, que señalan que la más grave de las fuentes contaminantes proviene del arsénico, un peligroso cancerígeno que aún hoy es posible encontrar en suelos y techos de las viviendas de las poblaciones de Cerro Chuño, Industriales y Sica Sica.
¿Por qué estas familias aún no son erradicadas, como lo sugirió la Comisión Investigadora del Congreso? No sólo eso, miles de exámenes médicos hechos hace nueve años a niños de estas tres poblaciones ariqueñas, fueron inexplicablemente extraviados por la autoridad local de salud. Hasta hoy, nadie responde.